Por
su cercanía con los principales centros
urbanos del país, este Parque es sin duda,
uno de los más visitados y conocidos de
nuestra geografía. Paradigmático
gracias a su paisaje, poblado de palmeras y bosques
en galería que pueblan las márgenes
de los ríos, con la exuberancia de su flora
autóctona y su fauna silvestre. Asimismo, ofrece
muchas comodidades y servicios para el visitante:
buenos caminos, camping, proveeduría, centro
de informes, folletería y hasta una playa
sobre el Uruguay ideal para el verano. Siguiendo las ondulaciones
del terreno los bosques de yatay se van raleando
hacia las zonas bajas, para dejar paso a dilatadas
sabanas, salpicadas por Espinillos, Talas y Ñandubayes
de tortuosa figura, por donde transitan Ñandúes,
Hurones, Zorrinos, entre otros. Los pastizales que
ocupan las suaves pendientes, se confunden con
los pajonales de los terrenos más bajos
e inundables, formando ambientes acuáticos
de increíble riqueza faunística,
que albergan batracios y bellas aves como el Chiflón,
el Pecho Amarillo y el Ipacaá entre otros.
También podemos encontrar al acecho de
su presa a algún escurridizo Gato Montés.
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