Dicho
magnífico edificio fue emplazado en el
año 1833 cuando los españoles designaron
el terreno para su construcción.
Desde aquella capilla de adobe y paja, hasta nuestros
días, diferentes arquitectos intervinieron
en cada una de las etapas de su construcción,
motivo por el cual hoy la Catedral, presenta características
de diferentes estilos.
El altar mayor, laminado en oro y bronce, fue
donado por Flora Urquiza de Soler, hija mayor
del Gral. Justo José de Urquiza. Convertida
en Catedral por decisión papal en el año
1966, administra la diócesis de Concordia,
que abarca también; Colón, San Salvador,
Federación y Federal. |